DIOS NO ES LO QUE TU CREES QUE ES

 

DIOS NO ES LO QUE TÚ CREES QUE ES.[1]

Una aproximación al relacionamiento con Dios desde la perspectiva de UN CURSO DE MILAGROS.

2024

Este artículo explora una perspectiva transformadora sobre el concepto de Dios tal como se presenta en el texto cristiano "Un curso de milagros". Contrariamente a las visiones tradicionales que atribuyen a Dios cualidades personales e intervencionistas, como curar a los enfermos o conceder favores, este texto sostiene que Dios es todo lo que es. El artículo cuestiona la práctica común de orar a Dios pidiendo intervención personal, afirmando que tales actos son malentendidos de la naturaleza de Dios; más bien, postula que las enfermedades y los desafíos surgen no de la voluntad divina sino de nuestras propias acciones, que no están alineadas con las leyes universales. En última instancia, esta perspectiva fomenta un cambio de ver a Dios como una entidad caprichosa a entender que cada ser humano es uno con Dios, enfatizando el crecimiento espiritual y la responsabilidad personal por la propia vida, que surge del libre albedrío.

 

Hoy te voy a hablar sobre un enfoque diferente de lo que es Dios; quizás nunca antes habías tenido este enfoque de la deidad y puede causarte sorpresa o quizás rechazo, pero no importa, lo que cuenta es la reflexión.

Continuamente escucho a la gente decir lo siguiente: "Dios te va a curar", "Dios, compadécete de ese pobre niño"; "Dios ayúdame a salir de esta situación", "Dios te quiere", "Dios, haz que cambie", "Dios dame fortaleza"

y así un sin número de frases que se dicen con la esperanza de que eso suceda.

Pero te voy a decir algo que te va a sacar de balance.

Dios no te cura; Dios no te compadece; Dios no te ayuda a superar situaciones; Dios no cambia a las personas; Dios no te fortalece; ni hace por ti ni por los demás, muchas otras cosas que crees que hace.

¿Y sabes por qué?

Porque Dios es la salud; Dios es el amor, Dios es la acción; Dios es la fuerza, la voluntad, la sabiduría, la perfección y todas las cualidades que puedan existir en el Universo. Dios es impersonal; Dios es cada una de las personas. Dios ES todo lo que es, incluyéndote a ti.

Cuando una persona está enferma, no es porque "Diosito así lo quiere", y entonces hay que rezarle para que le devuelva la salud; como dice la gente "Pídale a Dios que lo sane".

En realidad la enfermedad es producto de causas que nosotros mismos generamos por desconocimiento de las leyes del universo y que finalmente se reflejarán en nuestro ser.

La enfermedad es un efecto de comportamientos inarmónicos en nuestra vida; cuando ésta se presenta, es una señal para que reflexionemos y hagamos el cambio de energía de la inarmonía a la armonía. La persona tiene dos opciones ante la enfermedad; la negativa que sería jugar a la víctima y caer en el pesimismo con consecuencias que pueden llegar hasta la misma muerte. O la positiva donde puede ser a través de la oración y el optimismo más la aplicación de un tratamiento bien sea de tipo físico o mental que la va a llevar a la superación y trascendencia de ese efecto. La oración, clara en la intención y fuerte en la FE, aunque va dirigida a Dios, en realidad es la forma en que el individuo canaliza sus energías de alta vibración e impregna cada átomo de su cuerpo con ellas, alcanzando así la armonía y el equilibrio perfecto.

Dios es impersonal; no es un señor caprichoso o ególatra que enferma a las personas para que se acuerden de él y lo alaben; él no dice: a esta le voy a poner un cáncer de mama, a esta le voy a colocar una epilepsia y a esta otra que me cae bien, la voy a dejar sanita toda la vida. Esas cualidades caprichosas e infantiles se las ponemos nosotros a Dios y luego nos engañamos con ellas y algunos más listos las usan en los púlpitos y templos para atemorizar a los ignorantes.

Debemos entender que somos nosotros los que vivimos dentro de la mente de Dios, quienes decidimos porque tenemos implícito el libre albedrío, si vivimos en armonía y de acuerdo a las leyes universales o si queremos seguir en la ignorancia y quebrantar todas las leyes y, como consecuencias, vendrán las respuestas en forma de enfermedades, carencias, sufrimientos, comportamientos inadecuados,  debilidades etc.

Dios no nos cambia, somos nosotros los que transformamos las cosas, Dios no nos perdona somos nosotros que al reflexionar no seguimos haciendo algo que nos afecta ; nunca me cansaré de decirles que Dios no se mete en nuestras vidas, porque él es nos otorgó una cualidad que se llama libertad del ser y esa libertad implica que tú como ser pensante y racional, tomas las decisiones en tu vida, aunque aparentemente pienses que no y que son los "otros" los que lo hacen por ti y, por lo tanto, ellos tienen la culpa de tus problemas.

El día que dejes de pedirle "favores" a Dios y crezcas espiritualmente, para que te hagas responsable por cada uno de tus pensamientos, emociones, acciones y palabras, ese día serás consciente y comprenderás que YO soy uno con Dios y que YO soy el que decido; entonces serás libre y nunca más volverás a sentir temor de nada y al no experimentar miedo de nada, ninguna enfermedad, ninguna situación que se presente en tu vida te doblegará; serán efímeras como una pompa de jabón, pero tu permanecerás en el poder de DIOS reflejado en la frase YO soy hijo de Dios, UNO con el PADRE, dos niveles de consciencia un solo SER.

Lo único que nosotros debemos hacer al hablarle al Dios del universo, es para darle las gracias por su infinito amor hacia nosotros y permitirnos la libertad.

 

PAZ EN SUS CORAZONES.

 

 

 

 

 

 

 

 

 APÉNDICE

RESUMEN DE LAS ENSEÑANZAS BÁSICAS DE UN CURSO DE MILAGRO.[2]

 

En este APÉNDICE se exponen los principios básicos del sistema de pensamiento espiritual desarrollado por Helen Schucman, llamado “Un curso de milagros” (UCDM), con el fin de que puedas comprender mejor el contenido del artículo Dios no es lo que crees que es.

"Un curso de milagros" (UCDM) es un texto de enseñanza espiritual que busca ayudar a sus estudiantes a alcanzar la transformación personal a través de un cambio en la percepción, de una basada en el miedo a otra basada en el amor. El curso combina elementos de psicología, filosofía y espiritualidad, y es considerado por sus seguidores no como una religión, sino como un camino de evolución espiritual.

El curso fue escrito por Helen Schucman, una profesora de psicología clínica en la Universidad de Columbia en Nueva York, quien afirmó que el texto fue dictado por una voz interna que ella identificó como Jesús. Schucman comenzó a escribir el curso en 1965 y lo completó en 1972, con la ayuda de su colega William Thetford.

A continuación resumimos las enseñanzas básicas de UCDM.

 

DE LA SEPARACIÓN A LA UNIDAD

 

UCDM enseña que la raíz de todo sufrimiento y conflicto es la percepción errónea de la separación; es decir, la creencia de que estamos separados de Dios y de los demás seres humanos. El curso busca corregir esta percepción, enseñando que, en realidad, estamos unidos en amor con todo lo que existe, porque todos somos uno. No estamos separados de Dios, sino que somos extensiones de su ser. Todo es perfecto y necesario para la evolución de nuestras almas. En lugar de pedir a Dios que intervenga en nuestras vidas, se nos anima a buscar el conocimiento y la paz internos que vienen de alinearnos con la voluntad divina.

En "Un curso de milagros" (UCDM), el concepto de pasar de la separación a la unidad se relaciona con la transformación esencial que el curso busca lograr en la percepción de sus estudiantes. Este cambio es visto como la clave para la sanación, tanto en el nivel individual como en el colectivo.

La separación se describe como la creencia fundamental de que somos entidades aisladas, independientes de Dios y de los demás seres humanos. Esta percepción de separación es considerada la raíz de todo sufrimiento, conflicto y miedo en el mundo. Se manifiesta en forma de culpa, resentimiento, competencia, y en última instancia, en la sensación de estar perdidos y solos en un mundo hostil.

En contraste, la unidad es el estado de reconocimiento de que todos somos parte de una misma totalidad. En UCDM, Dios es visto como la fuente de amor y la esencia de todo lo que existe, y nosotros somos vistos como extensiones de ese ser amoroso. Reconocer la unidad implica ver más allá de las diferencias superficiales y las distinciones egoicas, y entender que en el nivel más profundo, todos compartimos la misma esencia divina.

 

DEL MIEDO AL AMOR

 

La idea de pasar del miedo al amor es uno de los principios centrales de "Un curso de milagros" (UCDM) y se refleja en muchos de sus enseñanzas y prácticas. Este cambio de percepción es fundamental para la transformación espiritual que el Curso busca fomentar en sus estudiantes.

En UCDM, el miedo se considera una consecuencia natural de la percepción de separación entre uno mismo y los demás, incluido Dios. Esta separación se ve como la raíz de todo conflicto, sufrimiento y malestar en la vida. El miedo surge porque, al percibirnos separados, nos sentimos vulnerables, aislados y en constante defensa contra los peligros externos y las amenazas.

Contrario al miedo, el amor en UCDM es entendido como el estado natural de conexión y unidad con todo lo que existe. El amor no es simplemente una emoción, sino una manera de ver y estar en el mundo que reconoce la unidad esencial de todas las cosas. Desde esta perspectiva, no hay lugar para el miedo, porque no hay "otro" que pueda amenazarnos o dañarnos, ya que todos somos UNO.

 

EL PERDÓN

 

El perdón es esencial para este cambio de percepción. Al perdonar, no solo liberamos a otros de la culpa que les hemos atribuido, sino que también nos liberamos a nosotros mismos de la carga del resentimiento y del miedo. Esto nos permite ver el mundo y a nosotros mismos a través de los ojos del amor, reconociendo que lo que parecía ser motivo de miedo en realidad proviene de una malinterpretación de nuestra verdadera naturaleza y la de nuestros hermanos y que todos actuamos en función del marco de referencia que nos proporcionan nuestras creencias, existiendo siempre una validación subjetiva delas mismas.

 

 

MILAGROS COMO CAMBIO DE PERCEPCIÓN

 

El concepto de "milagro" en UCDM, no se refiere a intervenciones sobrenaturales en el mundo físico, sino a un cambio interno de percepción de separación a unidad y de miedo a amor. Al hacerse uno con Dios, la persona experimenta la liberación de la ilusión de separación, permitiéndole ver el mundo y a sí misma de manera diferente.

El proceso de pasar del miedo al amor implica lo que UCDM denomina "milagro", que es un cambio fundamental en cómo percibimos el mundo. Este cambio no es mágico ni sobrenatural, sino un cambio interno en nuestra mente. Se logra mediante la práctica del perdón, que en UCDM tiene un significado especial: no solo perdonar las ofensas en el sentido tradicional, sino también ver más allá de las apariencias de separación y conflicto para reconocer la luz y la bondad inherentes en todos percibiendo lo que llamamos mal como consecuencia de la ignorancia. Se concibela vida con las experiencias que ella nos proporciona como una escuela de entrenamiento para el alma que se reconoce y evoluciona enfrentando los desafíos que le plantea la existencia.

El "milagro" en UCDM se refiere a este cambio de percepción, de una visión basada en el miedo y la separación a una basada en el amor y la unidad. Los milagros son naturales cuando se entienden correctamente; no son eventos mágicos sino reorientaciones de la mente hacia la verdad, lo que lleva a una experiencia directa de paz y de alegría. En este sentido, los milagros son cambios internos que son consecuencia de una percepción transformada de uno mismo, de los demás y del mundo, y particularmente de la aceptación y el ajuste de la propia vida a la voluntad divina.

 

EL OBJETIVO DE LA ORACIÓN

 

En UCDM, la idea es no pedirle nada a Dios, sino más bien de esforzarse por reconocer y aceptar nuestra unidad esencial con Él, abriéndonos a  una perspectiva no dualista de la existencia. Según este enfoque, Dios no es visto como un ser externo que concede peticiones o interviene en el mundo, sino más bien como la fuente de amor puro y la totalidad de todo lo que existe. La separación entre nosotros y Dios es vista como una ilusión, una creencia errónea que es la raíz del miedo, del conflicto y del sufrimiento. Somos hijos de Dios con distintos niveles de conciencia,  pero en esencia uno con Él.

En UCDM, se sugiere que en lugar de pedir cosas específicas a Dios en la oración —como si estuviéramos tratando de cambiar su voluntad o convencerlo de algo— debemos enfocarnos en alinear nuestra mente con la de Dios y reconocer nuestra unidad esencial con Él.

La idea es que, en esencia, no hay nada que pedir porque ya somos completos y perfectos en nuestra unión con Dios y todo lo que nos sucede es perfecto y necesario para la evolución de nuestra alma. Las peticiones y deseos son vistos como expresiones de una percepción errónea de carencia y separación de Dios, y un rechazo a lo que somos o a lo que los demás son o a lo que las cosas son. Al dejar de pedir y comenzar a agradecer y reconocer nuestra unidad con Dios, podemos experimentar la verdadera paz, independientemente de las circunstancias de nuestra vida.

El objetivo de la oración en UCDM es alcanzar un estado de paz interior y de reconocimiento de nuestra identidad real, la cual es espiritual y perfecta, en contraposición a nuestra identidad egoica, que está basada en la separación y el conflicto. Al orar de esta manera, no buscamos cambiar la voluntad de Dios —lo cual sería imposible desde la perspectiva de UCDM, ya que la voluntad de Dios es perfecta— sino más bien alinearnos con esa voluntad, que es siempre amorosa y benevolente.

La oración tradicional, en muchos sistemas de creencias, implica pedir a Dios ayuda, curación, intervención o bendiciones para uno mismo o para otros. Sin embargo, en UCDM, la oración se concibe de manera diferente. En lugar de solicitar algo específico, se enfoca en el agradecimiento y en la aceptación de la verdad espiritual de nuestra unidad inalterable con Dios y con todo lo existente. Este tipo de oración busca la corrección de nuestras percepciones erróneas mirando en lo que nos sucede un propósito de aprendizaje y el fortalecimiento de nuestra conciencia en el  amor y la paz que es nuestra naturaleza verdadera.

En "Un curso de milagros" (UCDM), podemos pedirle a Dios información, sabiduría y conocimiento que nos lleve a comprender su voluntad y a aceptar lo que no podemos cambiar. Lo anterior no implica dejar de luchar por transforma aquello cuyo cambio dependa de nosotros, corresponda a nuestra función y queremos hacerlo. No obstante, según UCDM, dado que todos estamos inherentemente unidos con Dios y nuestra verdadera naturaleza es divina, todo el conocimiento verdadero ya reside dentro de nosotros. La sabiduría y el conocimiento no son tanto otorgados por Dios en respuesta a una petición, sino más bien revelados dentro de nosotros mismos a medida que eliminamos las barreras de miedo y separación que hemos construido y nos ubicamos en un nivel de consciencia que nos permita comprender lo que está sucediendo.

En "Un Curso de Milagros" (UCDM), la oración y la comunicación con Dios son concebidas como herramientas fundamentales para el desarrollo espiritual y la solución de problemas internos. Según UCDM, aunque Dios no interviene directamente en el mundo material que percibimos Él está siempre dispuesto a ofrecernos amor y sabiduría. Esto se realiza a través del Espíritu Santo -que también podría ser concebido como MAESTRO INTERNO-, que en UCDM es descrito como el mediador entre Dios y nuestra percepción errónea de la realidad.

La unión con Dios, en este contexto, es vista como un medio para facilitar una mayor apertura a la verdad que ya está presente, más que como un pedido para que se nos otorgue algo que no tenemos. Cuando los estudiantes de UCDM buscan información o sabiduría están tratando de despejar sus mentes de los errores y las percepciones equivocadas que oscurecen su entendimiento para para ganar claridad,  información o conocimiento o sabiduría que les permita ver las cosas de manera diferente, superando sus limitaciones y malinterpretaciones habituales y poder hacer algo por sí mismos, en lugar de esperar que Dios lo haga por ellos.

UCDM enseña que podemos pedir a Dios información y sabiduría de la siguiente manera:

1. Invocar al Espíritu Santo o MAESTRO INTERNO: Se nos anima a pedir su guía para ver nuestras situaciones, relaciones y problemas desde una perspectiva de amor y perdón, en lugar de miedo y conflicto. Esto implica pedir ayuda para ver más allá de las apariencias y para reconocer lo que realmente está en juego.

2. Interiorización y Meditación: A través de la meditación y el silencio interior, UCDM sugiere que podemos abrir nuestra mente a la voz del Espíritu Santo o MAESTRO INTERNO.

3. Oración de Petición: UCDM también admite la oración de petición, donde abiertamente pedimos ayuda para ver las cosas de manera diferente. La clave aquí no es pedir cambios específicos en el mundo externo, sino pedir una nueva percepción y comprensión interna que nos permita manejar nuestras circunstancias de una manera más amorosa y pacífica.

La premisa fundamental es que las respuestas a todos nuestros problemas ya residen dentro de nosotros, porque en nuestra esencia, somos parte de Dios y, por lo tanto, poseemos toda la sabiduría y el amor necesarios para resolver nuestras dificultades. Al pedir ayuda a Dios, lo que realmente estamos haciendo es solicitando la capacidad de acceder a esa sabiduría interna, de recordar lo que ya sabemos. Esto implica un proceso de desaprender las falsas creencias y percepciones que hemos acumulado.

En resumen, UCDM no ve a Dios como un ser que dicta soluciones específicas a problemas específicos, sino como una fuente constante de amor y sabiduría que podemos invocar para encontrar en nosotros mismos las respuestas a nuestros problemas, guiados por el Espíritu Santo o MAESTRO INTERNO.

 

LA PRÁCTICA

 

Este cambio de percepción de la separación a la unidad y del miedo al amor que es lo que UCDM llama "corrección" o "milagro". Implica varios pasos importantes:

1. Reconocimiento del problema de la percepción errónea: Aceptar que nuestra percepción habitual basada en la separación que nos impide ver nuestra naturaleza divina es equivocada y es la causa de nuestro dolor.

2. Disposición al cambio: Estar dispuestos a cambiar nuestra forma de pensar y a cuestionar nuestras creencias arraigadas escuchando la intuición y conceptos distintos a los nuestros.

3. El papel del perdón: UCDM enseña que el perdón es el medio principal para lograr este cambio. Perdonar significa soltar las percepciones de culpabilidad y ataque tanto hacia nosotros mismos como hacia los demás, y ver más allá de las apariencias de error o pecado.

4. Solicitud de guía divina: Pedir ayuda al Espíritu Santo o MAESTRO INTERNO (la presencia de guía y sanación en UCDM) para facilitar y guiar este cambio de percepción.

5. Experiencia de milagros: Experimentar "milagros" derivados de cambios internos de percepción que nos permiten ver el mundo y a nosotros mismos de manera más amorosa y pacífica y nos ayuda a replantear y lograr lo que queremos.

6. Vivir desde la unidad: A medida que adoptamos esta nueva percepción, comenzamos a vivir y actuar de maneras que reflejan nuestra creencia en la unidad, viviendo desde el ALMA y no desde el EGO.

Este proceso no solo alivia el sufrimiento personal, sino que también tiene el potencial de transformar de manera fundamental cómo interactuamos con los demás y cómo experimentamos el mundo, pasando de un estado de miedo y conflicto a uno de amor y paz.

 

ACLARACIÓN

 

Al compartir la primera versión de DIOS NO ES LO QUE TÚ CREES QUE ES surgieron en algunos lectores inquietudes relacionadas con la pregunta de si se podía considerar UCDM una enseñanza de origen cristiano?

La siguiente es la respuesta a esa inquietud.

Un Curso de Milagros" (UCDM) a menudo es descrito como una enseñanza espiritual que tiene raíces en la tradición cristiana, pero presenta una interpretación bastante distinta de muchos conceptos tradicionales del cristianismo.

Como dice Marianne Williamson, una divulgadora de las enseñanzas de UCDM:

“UCDM usa la terminología cristiana tradicional, pero de una manera muy poco tradicional. Palabras como CRISTO, ESPÍRITU SANTO, SALVACIÓN, JESÚS y otras se utilizan según su significación psicológica más bien que religiosa.” [3]

A continuación se explica cómo se relaciona UCDM con el cristianismo y en qué se diferencia:

 

CONEXIONES CON EL CRISTIANISMO

 

1. Uso del simbolismo cristiano

UCDM emplea un lenguaje que es familiar para aquellos formados en el cristianismo. Términos como "Espíritu Santo", "Cristo" y "salvación" son centrales en sus enseñanzas, aunque se les da un significado que a menudo diverge del entendimiento tradicional. Por ejemplo, "Cristo" en UCDM se refiere a la identidad pura y sin pecado de todos los seres humanos en su estado de unión con Dios, más que exclusivamente a la figura histórica de Jesús. El uso de este lenguaje puede dar la impresión errónea de que es una de las tantas versiones que existen del cristianismo.

2. La figura de Jesús

Helen Schucman, la psicóloga que transcribió UCDM, afirmó que el curso fue dictado por una voz interna que ella identificó como Jesús. Este aspecto confiere al curso un carácter cristiano en cuanto a su autoridad percibida, aunque la enseñanza misma redefine la figura de Jesús de formas que no siempre concuerdan con las doctrinas cristianas establecidas. En UCDM, Jesús no es considerado como la "segunda persona" de la Trinidad en el sentido tradicional cristiano. Más bien, se le ve como un ser que ha realizado completamente su unidad con Dios. Su rol no es el de un salvador en el sentido convencional que muere por los pecados de la humanidad, sino el de un guía que muestra el camino hacia la realización espiritual a través del amor incondicional y el perdón. Esto representa una reinterpretación profunda de la figura de Jesús, manteniendo su importancia espiritual pero alejándose de las interpretaciones teológicas tradicionales que enfatizan la divinidad separada y la función sacrificial.

Jesús en UCDM también es central en enseñar y demostrar el poder del perdón, que es la herramienta clave dentro del curso para la sanación y el despertar espiritual. A través del perdón, según enseña Jesús en UCDM, nos liberamos de las percepciones erróneas del ego y nos alineamos con nuestra naturaleza divina.

 

DIVERGENCIAS CON EL CRISTIANISMO TRADICIONAL

 

1. Filosofía No Dualista:

A diferencia del dualismo inherente al cristianismo tradicional, que ve el mundo como un campo de batalla entre el bien y el mal, el espíritu y la carne, UCDM propone una visión no dualista. Según el curso, el mundo físico que percibimos no es real en el sentido absoluto; es más bien una ilusión o un sueño del cual debemos despertar para volver a nuestra verdadera realidad en Dios. Para UCDM, solo existe Dios y el amor, y todo lo demás es una ilusión o error de percepción. Esta perspectiva no reconoce la realidad del pecado, el mal o incluso del mundo material, lo cual es radicalmente diferente de la mayoría de las enseñanzas cristianas.

2. El Concepto de Dios y la Creación:

En el cristianismo, Dios es el creador del cielo y la tierra y de todas las formas de vida, y se involucra activamente en los asuntos del mundo. En contraste, UCDM enseña que el "mundo real" es solo el reino espiritual creado por Dios, mientras que el mundo físico es una ilusión fabricada por la mente errónea del hombre. Dios, en UCDM, no tiene nada que ver con el mundo ilusorio y no interactúa con él. En el cristianismo tradicional, Dios a menudo es visto como un ser supremo que interviene en el mundo, mientras que UCDM presenta a Dios más como una fuente de amor perfecto e inmutable que no participa en el drama del mundo ilusorio.

3. Salvación y Redención:

El cristianismo ve la salvación como resultado de la fe en Jesucristo y su sacrificio expiatorio en la cruz. UCDM, sin embargo, plantea que la salvación es un proceso de despertar espiritual a través del cual uno reconoce la no realidad del pecado y la ilusión del mundo físico. La "redención" es vista como un cambio interno de percepción a través del perdón no sólo hacia los demás sino hacia un mismo, no como un evento histórico de sacrificio.

CONSIDERACIONES FINALES

 

UCDM se posiciona como un puente entre el cristianismo tradicional y una espiritualidad más moderna inclinada hacia la psicología. Su uso de términos cristianos en un contexto no dualista ofrece a los buscadores espirituales una forma de integrar la profundidad psicológica con las ricas tradiciones del cristianismo, aunque redefinidas de modo distinto. A pesar de sus bases en el lenguaje y simbolismo cristiano, UCDM esencialmente llama a una evolución en la comprensión del ser, Dios y el universo, lo cual lo distingue claramente de las corrientes principales del cristianismo.

UCDM puede ser considerado cristiano en el sentido de que utiliza el lenguaje y figuras del cristianismo y promueve principios de amor y perdón. Sin embargo, interpreta estos elementos de manera metafísica y psicológica que se aparta significativamente de las enseñanzas cristianas ortodoxas. Es una espiritualidad que, aunque usa el marco del cristianismo, se orienta hacia un entendimiento interno y personal más que hacia una práctica religiosa externa y comunitaria.

Por lo tanto, si bien tiene influencias cristianas, UCDM se presenta mejor como una enseñanza espiritual con una interpretación única y distinta de muchos de los conceptos tradicionalmente cristianos. Esto hace que algunas personas lo consideren una extensión o reinterpretación del cristianismo, mientras que otras lo ven como algo completamente diferente.

 

 



[1] Autor ANÓNIMO. Artículo presuntamente basado en el libro  Este no es el Evangelio que quise ofrecerte de Enric Corbera, soportado en Un Curso de Milagros, un texto de enseñanza espiritual que tiene como objetivo ayudar a sus lectores a alcanzar la transformación personal mediante la reconexión con su estado espiritual interno. El curso no está asociado con ninguna religión pero está influenciado por la doctrina cristiana, sin embargo, reinterpreta sus enseñanzas de manera que difiere significativamente de las interpretaciones tradicionales de ese culto.

 

Editado por el Admor. Alberto J. Merlano A. [Marzo 2020] Imagen generada por Chat GPT-4

[2] Preparado por Alberto J. Merlano A. con la ayuda del ChatGPT-4. En el resumen se evitó presentar aspectos doctrinarios de UCDM contradictorios con la visión del autor definida como MATERIALISMO ESPIRITUAL, presentada en otros textos a los que se puede tener acceso solicitándolos al E. Mail albertomerlano2009@gmail.com

 

[3] WILLIAMSON, Marianne: Volver al amor. Ediciones URANO Colombia, 1993. Página 63.

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